domingo, 18 de octubre de 2009

LOS ARHUACOS.

LOS ARHUACOS.
Ika o Ijka, son un pueblo amerindio que habita la vertiente meridional de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Son aproximadamente 9 mil personas que habitan esa área. Su territorio tradicional llegaba mucho más abajo que los límites actuales del resguardo y del poblamiento Arhuaco, hasta la llamada línea negra imaginaria, que encierra varios de los sitios sagrados a los cuales siguen acudiendo los indígenas a hacer sus ofrendas o pagamentos.

Son un pueblo profundamente espiritual y conocedor de su propia filosofía, que tiene un carácter globalizante. Creen en la existencia de un Creador y Gran Padre, Kakü Serankua, del cual provinieron los primeros dioses y seres materiales, otros padres como el sol y los nevados y otras madres como la tierra y la luna.

Entienden a la Sierra como el ombligo del mundo, desde el cual se originó en las diferentes piedras. Los Mamo, autoridades espirituales, encarnan el seguimiento a la Ley tradicional.
Consideran la Sierra Nevada de Santa Marta como "Tierra de Sabios", tierra de inocencia, tierra de humildad. La tienen demarcada alrededor y la miran desde tres puntos de vista. Hay una circunferencia interna que conocen como seinekan (Madre Tierra), una segunda circunferencia mannekan (Tierra Blanca) y una tercera circunferencia que denominan bunnekan (Tierra Roja).

Dentro de esos tres círculos está el conocimiento sobre la tierra, el conocimiento sobre la cosmogonía y el conocimiento sobre el infinito. La consideran no de su exclusiva propiedad, sino que la cuidan para servicio del planeta, ya que cada fenómeno extraño que ocurre en la Sierra es algo que está viviendo el planeta.

La cuidan, dicen, para sus “hermanos menores”, o sea el hombre blanco. Valoran en gran medida el silencio, especialmente en sus templos o kankurwas, mientras los ancianos transmiten el conocimiento ancestral a los niños y niñas.

REFLEXIONES DEL COMPAÑERO ALJURE: Desde la primera incursión armada de los mal llamados Conquistadores, se manifestó el espíritu guerrero y libertario de los habitantes naturales de estas tierras de América.

Conocedores de la resistencia guerrera de los nativos, los Conquistadores a pesar de haber masacrado a millones de aborígenes jamás lograron doblegar el espíritu de quienes con sabiduría se escondieron en regiones selváticas de difícil acceso para el Conquistador, sobreviviendo hasta la actualidad sin haber sido avasallados por los imperios. Esos entupidos Conquistadores consideraron y trataron al Indio como a una horda de salvajes primitivos, cuya única razón, según ellos, era la de nacer, crecer, reproducirse y morir como animales del bosque, desconociendo y menospreciando su inteligencia, su altamente elaborada organización social y religiosa, la cual durante siglos les ayudo a estar presentes en nuestra aberrada y desorganizada civilizacion para poder enseñarnos su hermoso legado. Descubramoslo ...

By: Alberto Aljure Moreno.