lunes, 31 de agosto de 2009

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI.











































SOCIALISMO DEL SIGLO XXI.
Autor: Aljure

“El que tenga ojos que vea y el que tenga corazón que sienta el latir de la Revolución”
Según los expertos y sesudos analistas Dubai es producto de la gran locura petrolera que invade al Mundo consumista, y aunque muchas cosas que se dicen sobre ese País son simples especulaciones, lo cierto es que los Gobiernos de turno han administrado de la manera muy organizada los recursos ingresados producto de la enorme renta Petrolera, con ello han construido practicamente un nuevo País.
En cambio la miseria que fue regada por todo lo ancho de la Patria Venezolana, genero que sus habitantes se amontonaran unos sobre otros en los cerros y barrios que cubren las grandes ciudades, invadieron terrenos y construyeron su vivienda con cualquier tipo de material disponible, incluso cartón, es innegable el hecho de que aun así se encuentran miles de seres, las cuales sobreviven hacinadas y en gran riesgo.
Es contradictorio para un Revolucionario no reconocer que dicha situación aun esta presente en los llamados cinturones de Miseria, sin embargo también es necesario aclarar que hay muchos logros y beneficios que gracias al proceso que lideriza el presidente Chavez se han trasladado a favor del Pueblo, todo en tan solo 10 años de Revolución.
!Patria mía, no te des por vencida y espera un poco mas para que le sonrías a mis hijos y Nietos¡
Alberto Aljure

EL ARCO IRIS.


EL ARCO IRIS. Enviado por: Jenny Alexandra
Un día siendo casi de madrugada me sorprendió ver en el piso de la cocina en nuestro apartamento una mancha o reflejo multicolor que brillaba como si fuera un arco iris, lo increíble de todo es que no había ningún tipo de cristal u objeto en esa área que pudiera reflejar esos hermosos colores en el piso, revise varias veces todo lo que allí había y no descubrí nada que pudiera indicar que algo estaba generando lo que veía.
Sus colores eran muy hermosos pero no se podían ver desde arriba para abajo sino solo al estar parado a unos metros de donde estaba el reflejo, de prisa tome tres fotos y luego de eso la imagen desapareció como por arte de magia generando en mi mas asombro.
Tal hecho lo comente con varias de mis amistades, luego recibí mucha documentación relacionada con lo que había visto, pero solo una lleno mis espectativas y es la que les presento a continuación:
EL ARCO IRIS
La humanidad había fracasado. Después de 1656 años de creado el género humano, responsable de toda la creación, se llegó a un punto de corrupción tal que su fin se volvió irreversible. Los seres humanos habían tenido hasta entonces una situación muy cómoda y un clima perpetuamente primaveral. Dios decretó su destrucción, previamente advirtiéndoles sobre el fin que se acercaba progresivamente, agonizando la humanidad las consecuencias del mal que se había instalado en el poder.
Una vez que concluyó el diluvio, Dios modificó el entorno en el cual iba a desarrollarse la “nueva” humanidad desde ese momento en adelante. Se acortó el período de vida para los hombres, Y habían de experimentar los cambios de las estaciones anuales. Para educar al ser humano, Dios tomó otras medidas y pactó nunca más exterminarla del modo en que lo había hecho en el diluvio. Como señal de esta determinación, nos dedicó el arco iris.
R. Iosef Albo, autor del Sefer haIkarim (libro de los fundamentos), explica que Dios es comparado frecuentemente con la luz, denominado OR Israel (la luz de Israel), y permite que Su Rostro se ilumine hacia nosotros (en la bendición de los Cohanim). Esta alegoría significa que del mismo modo en que la luz no puede ser negada a pesar de no ser una sustancia material y que la esencia de la luminosidad sea enigmática e insondable, así tampoco se puede contradecir la Existencia de Dios, a pesar que Dios no se pueda describir con la materia y ser Su esencia inexplicable para el raciocinio humano.
A partir de esta explicación, sigue exponiendo el significado del versículo que está en la descripción de Masasé Merkavá (“Visión del Carro Di-vino”) en el primer capítulo de Iejezkel (1:28): “Así como el aspecto del arco iris que está sobre la nube el día de lluvia así también es la apariencia del resplandor alrededor.
Aquel fue el aspecto de la semblanza de la Gloria del Eterno”. Esto quiere decir que del mismo modo en que los colores del Arco Iris no son materiales – dado que el color no está dentro de las minúsculas gotas de lluvia – sino que solo se muestran como tales al ojo humano, así también todos los atributos con los cuales Dios se manifiesta al ser humano no son cualidades inmanentes de Dios, sino que los modos en que nosotros Lo podemos percibir, mientras que Su Esencia permanece inexplotable.
De esa manera se entiende también lo que dice el Talmud (Jaguigá 16.), que “aquel que observa el Arco Iris, sus ojos son débiles”, se refiere a que está contemplando algo que en la realidad concreta no está...
Si bien el arco iris es producto de la impresión visual causada por la luz fraccionada al atravesar un prisma y ya existió (según muchas opiniones) antes del diluvio, Dios lo eligió para que sirviera como recordatorio - para nosotros - que no somos destruidos por culpa de nuestros actos deficientes solo por el hecho que Dios así lo prometió. A raíz de esta situación se señala que en las épocas de ciertos tzadikim no apareció el arco iris en el firmamento (Rash, Bereshit 9:12).
Los colores del arco iris corren desde el rojo hasta el celeste/violeta (Tejelet), es decir, desde lo más terrenal - el rojo – cuya luz es la menos desarticulada dentro de la gama de colores - hasta el Tejelet que es el color que se agrega a uno de los hilos del Tzitzit (hoy en día, carecemos del conocimiento acerca de cuál es la criatura acuática de la cual se debe extraer la tintura para teñir los flecos del Tzitzit, por lo cual observamos solamente el resto de la Mitzvá, es decir, el Tzitzit sin flecos violetas).
Por más sombrío y tenebroso (al igual que el día densamente nublado) que pudiera parecer el futuro de la humanidad, Dios la guiará hacia su objetivo existencial, pues Su Merced y Gracia siempre están presentes (R. Sh. R. Hirsch). Asimismo, Dios se manifiesta y se vincula a través de toda la gama de seres humanos – por distintos y variados que sean.
El color rojo – que se parece a la sangre - lo encontramos en la comida que deseó Eisav, hermano de Ia’acov, quien optó por el aspecto carnal, material y terrenal de la vida, en lugar de una conducta espiritual (Bereshit 25:30). Asimismo, la vaca roja con cuya ceniza mezclada con agua de manantial se purifica a los impuros, es una vaca que “nunca llevó sobre sí un yugo” (que equivale a la falta de asumir responsabilidad). (Bamidbar 19:2)
Por otro lado, la Torá nos dice que al ver los Tzitzit suspendidos de nuestras prendas, “recordaremos todos los preceptos ordenados por el Todopoderoso y los obedeceremos”.
¿Cómo sucede esto? Los Sabios nos enseñan que el tono del Tejelet se parece al reflejo del mar y éste se asemeja a la imagen del firmamento. Este, a su vez, se iguala al Trono Celestial (Talmud Menajot 43). De esta manera, al vestir el Talit, la persona tiene presente a su Creador y, por consiguiente, recuerda todas sus obligaciones corrigiendo así su modo de vida.
Ahora bien. Ud. se puede preguntar porqué uno ve el color celeste o violeta en distintos materiales, y, sin embargo, no le produce este efecto. La posible respuesta radica en que el resultado del que habla el Talmud no es una indefectible consecuencia milagrosa.
Para que el color celeste le recuerde la Omnipresencia del Todopoderoso, debe existir previamente el deseo interno de la persona de estar cerca de Dios. Si así ocurriera, entonces todo elemento que tuviese aun una semblanza remota con Dios, le haría recordarlo...
La forma (arqueada hacia el cielo) que Dios le dio al arco iris, señala el voluntad de Dios en que nunca más la humanidad deba ser castigada. A diferencia de la percepción que tienen algunos de cómo se entiende a Dios, la Torá claramente muestra como Dios no desea que el ser humano sufra. Si este se merece experimentar padecimientos, esto es solamente el fruto de su propia conducta.
La Mishná en Pirké Avot (5:9), dice que diez elementos fueron creados el sexto día de la Creación al atardecer (en el momento de transición entre los seis días de la Creación física y el primer Shabbat).
Todos estos integrantes de la Creación son factores del mundo físico, pero su propósito se asemeja más al del Shabbat: su función corresponde a entrenar al ser humano en su destino moral. Uno de aquellos elementos es el arco iris.
Vimos, entonces, que más que algo estético o hermoso en colores, el arco iris, como “todo lo que Dios creó correcto en su debido momento” (Kohelet 3:11) cumple su rol por su forma y los colores que posee.

CARTA DE UN INMIGRANTE A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA



Señoras y señores de la sociedad española, las palabras no sabrían transmitir lo que siento en este momento en el que me han obligado ¡a la fuerza a volver desde donde he venido! No me ha dado tiempo a decirles lo que me ha empujado a emprender este largo y penoso viaje durante el cual han muerto muchos de mis compañeros de infortunio.
Pensaba contárselo en persona, una persona que muestra sobre sí los rastros de los malos tratos y de los sufrimientos de un pueblo oprimido y explotado. Pero este muro que ha sido levantado entre ustedes y yo, hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros y nos obliga a mirarnos desde lejos como el perro y el gato, aunque todos somos ciudadanos del mismo mundo.
Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos, a través de este muro de separación en forma de alambrada que ahora separa África de Europa y simboliza la falsedad de la relación que han creado nuestros gobernantes entre el norte y el sur. Este muro de separación, esta alambrada, refleja esta falsa relación en la que las materias primas que vienen del sur y los productos acabados del norte, entre ellos las armas, pueden circular, pero no los hombres.
Ha sido totalmente imposible encontrarnos como verdaderos hermanos y hermanas. Por ello, lean en mis ojos, señoras y señores, el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras en las que las multinacionales siembran la muerte y el desarraigo y quieren crear un campo de ruinas en el que sólo haya materias primas, bosques y animales salvajes, para el placer de los turistas.
Es el único medio que me queda para que sepan todo to que sufrimos en África y las causas que producen dichos sufrimientos. Ya sé que los medios de comunicación quizás no se harán eco de mi voz, ni los políticos hablarán en sus reuniones sobre los derechos humanos, porque en el fondo, mi vida como la de todos los pobres del mundo, no cuenta para ellos.
¡Nos sacrifican sin escrúpulos ni vergüenza!
Efectivamente, señoras y señores de la sociedad española, yo soy africano. Vengo de un país empobrecido: un país que ha sido saqueado por las multinacionales occidentales desde hace varios siglos y que ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear nuestros países y enriquecerse al igual que los dirigentes africanos, desgraciadamente al precio de la muerte de millones de mis hermanos y hermanas.
¿De verdad no podemos construir otro mundo en el que cada persona pueda vivir en paz?
Comprendan ustedes, somos víctimas de un empobrecimiento continuo, organizado desde occidente, y ejecutado a menudo por medio de nuestros propios dirigentes al servicio de las multinacionales.
Son estas guerras de las que yo huyo y de la miseria que han engendrado en mi país. Quiero sobrevivir y ayudar a vivir a mi familia que se ha quedado en África. No quiero morir como una rata atrapada en un incendio. Por eso, como superviviente, vengo a denunciar ante ustedes esta situación inhumana y a pedirles que nos ayuden a construir un mundo justo y humano.
Lo que deberíamos comer, lo que debería ay­udarnos a desarrollar nuestros países, va a occidente, bien para pagar las deudas que no hemos contraído nunca, bien para comprar armas que nos matan y nos amputan los miembros, haciéndonos así incapaces de contribuir a nuestra propia subsistencia.
Por eso, nos encontramos en una situación tal que no podemos ni cultivar nuestros campos, ni dormir tranquilamente, ni pensar en el futuro de nuestros hijos y de nuestros hermanos. Todo lo que producen nuestros países, sirve a los intereses de las multinacionales apoyadas por los gobiernos europeos y americanos y por nuestros propios gobiernos; mientras que nosotros nos morimos de hambre.
En nuestros países, la muerte se ha convertido en un hecho banal; se ve morir de hambre a los niños día tras día, pequeñas enfermedades que podrían curarse fácilmente con un poco de dinero, son causa de numerosas muertes.... ¡Ese es nuestro día a día!
Como pueden imaginarse, es muy doloroso ver morir de hambre a un niño entre tus brazos, como me ha ocurrido a veces; o haber visto morir a mi padre de una malaria sin importancia que se cura con pocos medios en cualquier centro de salud. Verdaderamente, ustedes ven hechos parecidos en la televisión; nosotros, por desgracia, nos codeamos con estos horrores todos los días, a incluso entre estas víctimas se encuentran nuestros propios familiares.
¿Creen que se puede soportar una vida así?
Por la noche, mientras esperamos el momento oportuno para poder franquear este muro de separación, nos decimos adiós los unos a los unos, porque, en el fondo, ninguno de nosotros sabe qué tipo de cartucho utilizarán los militares que vigilan la alambrada o si uno de nosotros recibirá un tiro o en qué parte del cuerpo. Tampoco sabemos cómo caeremos desde lo alto de una alambrada de seis metros.... Y yo me pregunto, ¿será hoy mi último día?
Y durante este tiempo, pienso en los compañeros que ya han muerto en este intento y ¡siento desfallecer mi corazón! Pienso en mi familia, en mis amigos que siguen en África, ¡en mi futuro! ¿Qué futuro? No tengo ninguno.... Me siento perdido; me siento inútil, inexistente, como si no tuviésemos ningún valor a los ojos de este mundo; como si no fuésemos más que bestias, sólo buenos para el holocausto y el sacrificio.
Pero ¡eso es injusto! ¡Tengo que saltar la alambrada! ¡Me doy cuenta de que no tengo elección! Mientras tanto, pienso en mi país, pienso en todas las riquezas naturales que tenemos.
¿Qué riquezas, me pregunto? ¡Todo lo que hay en nuestros países no nos pertenece!
Todos los días asistimos impotentes a nuestro expolio: quien osa abrir la boca recibe un tiro en la nuca. Por el contrario, occidente nos regala armas y las matanzas continúan en nuestra tierra. ¿Por qué en lugar de ayudamos a salir del agujero en el que nos encontramos, se nos hunde cada vez más? De hecho, la miseria en lugar de disminuir en nuestros países, aumenta día tras día....
Nuestros hijos se encuentran así condenados a vivir con los traumas de la miseria y bajo la amenaza incesante de las guerras. Aquellos que consiguen escapar de la guerra, ¡mueren de hambre! ¡Estamos condenados a la miseria en países en los que el oro, los diamantes, el coltán, el cobre a incluso el petróleo fluyen a raudales! Y ¡siempre para el bienestar de otros!
El mundo es malvado ¿verdad? No se sorprendan si lloro mientras hablo; es horrible lo que estamos viviendo. Por eso, con amargura intentaré escalar el muro cuando el momento sea favorable. Vivir o morir, ya me da igual. Nadie se preocupará de mi suerte....
Díganme, señoras y señores de la sociedad española, ¿qué mal hemos hecho para merecer esta suerte? Y mientras pasa el tiempo, siento surgir en mí otro sentimiento. No estamos malditos. ¡Este mundo puede cambiar, me digo! Nosotros también somos hijas e hijos de Dios, a pesar de la miseria y de las guerras.
Por eso he decidido tentar a la suerte e ir a su país, para ver si puedo encontrar un trabajo ¡con el fin de sobrevivir y ayudar a vivir a los huérfanos que mi padre me ha dejado! No, no crean que ha sido fácil dejar a nuestras familias, sin saber a dónde vamos, si llegaremos o si podremos regresar. No crean que ha sido fácil para mí dejar a mi madre enferma, sin saber si la volveré a ver con vida y sin saber qué ocurrirá a mis hermanos y hermanas.
Pero, ¿qué puedo hacer? No tengo elección. Me hace falta imperativamente ganar lo necesario para comprar medicinas para mi madre enferma, por miedo a verla morir como a mi padre; me hace falta ganar dinero para poder escolarizar a mis hermanos pequeños para ver si mañana quizás pueden salir del grupo de los sacrificados.
Quiero trabajar para poder comprar medicamentos para mi hermano que padece el SIDA. Sólo pedimos eso. Saben ustedes, ¡es penoso ver morir a tu familia ante tus ojos sin poder hacer nada!
¿Creen que es fácil vivir como yo?
He aquí por qué he corrido el riesgo de desafiar todo tipo de dificultades de un largo y penoso viaje y que, por suerte, he podido sobrevivir y ahora me encuentro delante de este muro de separación, que me impide decirles cara a cara mi dolor. Pero me queda la posibilidad de que al mirarme lean ustedes a través de mis ojos todo lo que sufro.
Les ruego no piensen que es normal que vivamos así. Porque es sencillamente el resultado de una injusticia establecida y sostenida por sistemas inhumanos que matan y empobrecen. Por eso, vengo a pedirles que no apoyen este sistema con su silencio; al contrario, que el sufrimiento que transpira mi piel les haga comprender que es imposible ser un ser humano y ca­llar frente a estas atrocidades inhumanas.Dios sabe que no soy ni un ladrón ni un bandido; soy simplemente el grito de una víctima, que como todo el mundo, quiere vivir con el sudor de su frente.
Estoy seguro de que si conociesen mi historia y la de mis compañeros, no me obligarían a volver de donde vengo ni me abandonarían en un desierto sin ninguna posibilidad de supervivencia.
Repito, quiero vivir y ayudar a vivir a mis hermanos, ¡sólo pido eso!

domingo, 30 de agosto de 2009

CUBA, ENTRE EL OCEANO Y LAS PALMERAS SE DESBORDA TU FELICIDAD









































CUBA, ENTRE EL OCEANO Y LAS PALMERAS SE DESBORDA TU FELICIDAD. Autor: Aljure

En mi única y reciente visita a Cuba, quede perplejo al ver como la magia y el sabor caribeño enaltecen la vida cotidiana de sus habitantes, me sorprendieron muchas cosas, las cuales solo la imaginación de un soñador podría albergar en su mente.
Lo primero que me sorprendió fue ver la alegría de un pueblo que sin tener lujos y cosas como las que tenemos muchos Latinamericanos, ellos y ellas viven con una sonrisa a flor de labios y entregan a los demás incluso hasta lo que no tienen. Esa alegría es contagiante al sentir que su forma de actuar es incondicional en el mas amplio sentido de la palabra.
Lo segundo y también relevante fue ver el sentido de pertenencia a su orgullo de ser Cubanos, orgullo que luego de tantos años de lucha se ha fortalecido frente el ataque inmisericorde de la gran potencia imperial sin poder vencerlos.
Se nota en sus edificios y casas el daño en las fachadas, es sorprendente ver que la pintura en sus muros tiene décadas sin haber sido retocadas, pero en cambio en ningún sitio se ve suciedad o basura tirada en las calles tal y como sucede en las mas modernas metrópolis dizque civilizadas del Mundo.

La situación de deterioro es explicable ya que el Gobierno no tiene recursos para acometer remodelaciones o darse el lujo de reparar fachadas, todo gracias al salvaje y genocida bloqueo al que ha estado sometido ese heroico Pueblo, pero a cambio prefirió invertir en las cosas primordiales que si beneficiaron a todos u dignifican al ser humano, como la educación, la salud y el deporte, y ni decir de la defensa a su Patria, sus monumentos y plazas.

Es admirable ver como el común de los Cubanos se ven saludables, la mayoría de la población se ve portentosa a pesar de no tener ropas, ni zapatos de marca, la dentadura de la poblacio es muy buena, así como su vista.
Pero lo que mas me agrado de toda Cuba fue ver la hermosa y exotica belleza de la Mujer Cubana, ella es una ricura especial que derrocha su belleza de manera alegre y espontánea, sus movimientos al caminar parecen imitar el movimiento que hacen las palmeras cuando las mueve el viento a la orilla del Mar. Es un encanto de Mujer...
Pude tambien comprobar que las Cubanas son muy repetuosas, serviciales y al mismo tiempo dan muestra de ser fieles representantes de su genero, con ello pude desenmascarar la gran mentira que los enemigos de ese País han regado por el Mundo sobre la Mujer cubana, situación que esta alejada de la realidad porque además de su humildad son luchadoras incansables, situación por la cual han jugado un papel importante en la resistencia contra las pretensiones del Imperio al querer convertirlos en un pueblo oprimido.
Por supuesto que allí hay prostitución, pero si la comparamos con la nuestra la cuestión seria bien desbalanceada en contra de casi todos los países de Latinoamerica, mas aun tomando en cuenta que la población infantil en otros países se suma a la prostitución a causa de la miseria en la que están sumidos, cosa que en Cuba no sucede.
En síntesis, esa visita dejo en mi una clara realidad sobre cual es la verdadera esencia de sentirse libre y feliz, y es que no hace falta tener television de plasma, ni Blackberry o carros ultimo modelo para llenar el espíritu de felicidad, ya que para ser feliz solo es necesario gozar de las cosas que Dios pone a nuestro alcance para cubrir las necesidades básicas que el ser humano requiere, y esa felicidad es creciente cuando uno se adentra en la isla, o sea, entre mas lejos de la Capital o de la ciudad mas feliz se observa que la gente se siente y eso es un claro indicio de lo indicado. situación que también podemos comprobar en nuestros países al ir hacia la provincia.
Todo lo allí visto y conocido es patrimonio heredado y al mismo tiempo adquirido durante la Revolución por parte de ese Pueblo, patrimonio que sin lugar a dudas jamas dejaran que alguien les arrebate, porque en su lucha y mil necesidades pasadas aun no se les ha visto un reflejo de sentirse vencidos, sino por el contrario los ha fortalecido como nadie puede imaginar.
Cuba, que hermoso emblema eres para los que piensan que la felicidad esta en el norte.
Alberto Aljure